Historia

El 4 de junio de 1840 se inició, por Decreto, el normalismo en Colima, con la nombrada Escuela Normal de Maestros de Colima, hoy ISENCO, que ha sido la principal institución formadora de docentes, que ha funcionado durante gran parte del siglo XIX, que logró su consolidación en el siglo XX, y que, en lo que llevamos del siglo XXI, se está proyectando, según los indicadores de prestigiados organismos evaluadores, como una de las normales más prestigiadas del país por sus resultados. Las primeras Normales de Colima, una para varones y otra para señoritas, se crearon mediante el Decreto del 4 de junio de 1840 y en las que se adoptó el método Lancasteriano, que era el sistema pedagógico establecido por el Gobierno Mexicano.

Fue hasta 1842 que el Decreto de creación de las escuelas normales fue aplicado, a instancias de D. Ramón R. de la Vega, “Benemérito del Estado”, quedando dichas escuelas debidamente establecidas.

El 3 de marzo de 1850, la Diputación Territorial de Colima aprobó un Decreto para la reorganización de las Escuelas Normales, lo que permitió la contratación del pedagogo francés Enrique Mathiew de Fossey para hacerse cargo de las instituciones educativas mencionadas.

En virtud de los acontecimientos producidos por la inestabilidad política del país, el funcionamiento de las escuelas normales fue muy irregular, por lo que fue hasta el 22 de marzo de 1863 que el Congreso del Estado aprobó La Ley de Instrucción Pública en la que, entre otras cosas, decretaba el plan de estudios para las normales, que en realidad era solo una Escuela Normal Estatal, solo que estaban separados los varones de las mujeres. Al frente quedó la ilustre maestra colimense Rafaela Suárez, y cuando ésta dejó la dirección, dicho cargo fue ocupado por otro pilar de la educación, la profesora Juana Urzua.

Durante el porfiriato destacaron, entre otros educadores, los maestros Victoriano Guzmán y Gregorio Torres Quintero, quienes comenzaron a desempeñarse como preceptores de primer orden, pero en 1888 fueron enviados por el Gobernador Gildardo Gómez a la ciudad de México a seguirse preparando en la Escuela Normal de México. Como estudiantes estos dos maestros colimenses tuvieron la oportunidad de conocer los resultados de los Congresos Pedagógicos Nacionales, reformas que pudieron aplicar a su regreso. Así surgieron en Colima las destacadas “Escuelas Modelo”, las cuales fueron atendidas por los maestros mencionados, a la vez que atendían la sección Normal de donde egresaban los profesores y profesoras que tanto renombre dieron a Colima.

El 28 de marzo de 1916 como un producto, “de los más tempranos de la Revolución Mexicana”, se fundó la Escuela Normal Mixta de Colima que retoma los principales conceptos ideológicos del Constituyente de Querétaro y finalmente de la orientación del Artículo 3º. de la Constitución de 1917. El decreto de creación de la Normal Mixta fue publicado por el Gobernador Juan José Ríos quien calificó el acto como “el más hermoso impulso de competencia por levantar el nivel general de la cultura del pueblo tan desatendida por la criminal apatía del gobierno de la dictadura”.

 

El Maestro Basilio Vadillo, en su carácter de Director General de Educación fue el gran impulsor y promotor de la calidad educativa de la Escuela Normal Mixta de Colima.

En estos momentos, resultaría un ejercicio difícil, enumerar la gran cantidad de egresados de nuestra gloriosa Normal de Maestros, así como de la apostólica labor que desempeñaron durante el periodo revolucionario y posrevolucionario, baste decir que sus egresados han sido un indispensable motor en el desarrollo político, económico, social y cultural de nuestro estado, y de otras entidades a las que muchos emigraron, tal es el caso de Baja California.

El 30 de mayo de 1987, el Gobierno del Estado publicó en el Periódico Oficial “El Estado de Colima” el Decreto mediante el cual la Escuela Normal de Colima se transformaba en el Instituto Superior de Educación Normal de Colima “Profesor Gregorio Torres Quintero”.

El ISENCO, en su calidad de Institución de Educación Superior da cobertura a Centros de Estudio de Bachillerato, Licenciaturas en diversas áreas del conocimiento y de distintos niveles educativos, así como de un posgrado en el área de docencia.

Un ejemplo preciso de la calidad de la educación que imparte el ISENCO es que en el 2011 obtuvo el segundo lugar en el Examen Nacional para el otorgamiento de plazas a maestros de nuevo ingreso y de maestros en servicio aplicado por la Secretaría de Educación Pública.

Recordamos las palabras del historiador Manuel Velasco Murguía al referirse a la Universidad de Colima en donde resalta que ésta “tiene su base en la Escuela Normal de Maestros”.

Este posicionamiento debe entenderse como un reconocimiento al normalismo colimense, ya que la Normal de Colima es la más antigua y la principal Institución formadora de docentes en nuestro Estado y la que mucho prestigio en el ámbito educativo nos brinda a nivel nacional.

El fortalecimiento del normalismo en Colima ha sido posible por la suma de voluntades que se han comprometido con sus acciones.